“Paso a detallar a continuación
el sucinto informe que usted me pidió
duele a mi persona tener que expresar
que aquí no ha quedado casi nada en pie..”
Víctor Heredia
El inconsciente colectivo nicoleño, como el cangrejo, se mueve cada tanto hacia los costados pero no avanza o avanza indirectamente. No hay interés de pertenencia.
Me carga Pablo, un periodista rosarino: - “Ustedes no son de ningún lugar; ni porteños, ni rosarinos, ni ramallenses, ni coleños...” .Quizá el chiste gramatical de Pablo tenga mucho de razón. Los vecinos no participan masivamente en la conformación de las comisiones vecinales, por ejemplo. Parecería ser que no hay identidades colectivas, barriales; y que está estipulado que las digiten desde las unidades básicas o desde los comités.
Una mujer histeriquéa hasta la seducción en la costanera norte y un chabón me chamuya que en este tiempo no tiene sentido enamorarse. El amor esconde dice, juega con los misterios, mientras que la onda hoy, en tiempos de guerra mundial, sería divertirse, tirar el juego sobre la mesa. Desnudar las cartas como en la canasta. Me pasa un dato interesante: “ Si querés espiar el final de la película, mirá a la madre de la mina.” Sigo mi camino con una sonrisa. Quizá la reflexión no contenga un mensaje estrictamente político pero no deja de ser interesante. Después de todo reflexionar ya es todo un avance después de la última dictadura y de diez años de menemato.
Me siento en un banco a leer una nota que escribe Roberto Bardini, sobre los generales Juan José Valle y , Raúl Tanco que, entre los días 9 y 12 de junio de 1955, encabezaron (para recuperar el peronismo de la gente, arrebatado 9 meses antes por la mal denominada Revolución Libertadora) una dispersa rebelión cívico-militar que tiene sus focos aislados en Buenos Aires, La Plata y Santa Rosa, capital de La Pampa. <<El intento es abortado en unas cuantas horas y concluye en un baño de sangre. No se conoce el número exacto de rebeldes que participan del levantamiento. Se ha especulado que, como máximo, son quinientos hombres; es posible que no llegaran a los 200. Sí se sabe que les falta coordinación, actúan en forma dividida en las tres ciudades y carecen de armas pesadas. También se sabe que sus planes han sido descubiertos desde semanas antes por el servicio de inteligencia militar, están infiltrados y, en síntesis, no tienen ninguna posibilidad de triunfar. El régimen de la Revolución Libertadora, sin embargo, los deja actuar para poder aplicarles una medida ejemplificadora. El domingo 10 de junio, a menos de veinticuatro horas del levantamiento peronista y cuando ya no existen focos de resistencia, el gobierno de facto encabezado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas lanza el decreto Nº 10.364, que impone la ley marcial. La pena de muerte debía hacerse efectiva a partir de entonces. Sin embargo, se aplica reatroactivamente a quienes se habían sublevado el sábado 9 y ya se han rendido y están prisioneros. El artículo 18 de la Constitución Nacional vigente hasta ese momento aseguraba: -Queda abolida para siempre la pena de muerte por motivos políticos. No obstante, con una velocidad sorprendente el régimen de la Revolución Libertadora ordena que en menos de 72 horas se efectúen 28 fusilamientos de militares y civiles en seis lugares distintos. Los pelotones de ejecución gastan más cartuchos que los que alcanzaron a disparar los rebeldes condenados. Aramburu, un católico a ultranza, no tuvo la más mínima piedad cristiana con sus camaradas de armas alzados. Se dice que lloró al firmar -junto a Rojas y otros tres militares de alta graduación- la pena de muerte de Valle, quien había sido su compañero en el Colegio Militar. No obstante, cuando la desesperada esposa del oficial condenado a morir fue a la residencia de Olivos a suplicarle que lo perdonara, le informaron que el presidente de facto no la podía recibir porque se encontraba descansando. La Revolución Libertadora del 16 de septiembre de 1955 se dedica a desmontar la maquinaria justicialista y a borrar todo lo que recuerde al gobierno derrocado. El Partido Peronista es disuelto. El ejército interviene la Confederación General del Trabajo y designa como responsable al capitán de navío Alberto Patrón Lapacette. Más de cien mil dirigentes obreros son destituidos. Grupos civiles, entre los que se encuentran conservadores, radicales y comunistas, asaltan sindicatos. Se desata la cacería: funcionarios, dirigentes políticos, empleados públicos, gremialistas, militantes y simples simpatizantes son perseguidos y encarcelados; aumentan las denuncias sobre torturas brutales. Se destruyen monumentos y se queman libros escolares. La Ciudad Infantil Evita es arrasada y se clausura la Fundación de Ayuda Social Eva Perón. El militar que asume como interventor elabora un informe en el que menciona el derroche peronista que significaba darles de comer carne y pescado todos los días a los chicos y, además, bañarlos y ponerles agua de colonia. El interventor contrata una cuadrilla para romper a martillazos toda la vajilla con el sello de la institución. Se crean 50 comisiones investigadoras. Al contrario de las normas del derecho, no son los acusadores quienes tienen que probar el delito sino los acusados quienes deben demostrar su inocencia. Entre 1952 y 1955, el general Juan José Valle había sido profesor en la Escuela Superior de Guerra y en sus clases explicaba a los alumnos la noción de pueblo en armas, tomada del militar alemán Colmar von der Goltz. En junio de 1986, en una entrevista con un periódico, su hija Susana lo describió así: -Papá era de los pocos militares no nazis. Su formación era otra, en donde la izquierda no asustaba. Estudió en La Sorbona, vio de cerca el fascismo en Italia y lo rechazó sin miramientos. Era un hombre que rara vez se vestía de uniforme, no tenía custodia, ni coche propio, ni chofer, ni miedo (...). Prefería hablar con los sectores civiles del peronismo, con los trabajadores, con el pueblo, que reunirse con los militares. En junio de 1956, Susana es una adolescente de 17 años. Esa noche, le permiten ver a su padre durante unos instantes en el patio gris de la Penitenciaría Nacional. Mientras ella llora, lo ve llegar erguido, entero y sonriente, rodeado por un grupo de Infantería de Marina que lleva puestos cascos de acero y porta ametralladoras. Los soldados parecen más asustados que el oficial que va a morir en veinte minutos más. Las autoridades los dejan conversar unos minutos en una sala fría, custodiados por los infantes armados. El general se sienta en una silla y ella se coloca en sus rodillas. En un cuarto contiguo, un enfermero militar tiene preparados dos chalecos de fuerza por si el padre y la hija sufren un choque emocional. Ellos no dan muestras de ningún quebranto, pero algunos de los jóvenes custodios están a punto de desmayarse y otros deben ser retirados de la sala, víctimas de crisis nerviosas. Valle le explica a Susana por qué decidió no asilarse en una embajada y entregarse: -¿Cómo podría mirar con honor a la cara de las esposas y madres de mis soldados asesinados? Yo no soy un revolucionario de café. Antes de enfrentar el pelotón, el oficial tiene varios gestos. Renuncia al ejército, pide ser fusilado de civil y rechaza al confesor que le han asignado, Iñaki de Aspiazu, por ser capellán militar. En su lugar, solicita la presencia de monseñor Devoto, el popular obispo de Goya. Cuando Devoto llega, comienza a sollozar emocionado. Valle bromea: -Ustedes son todos unos macaneadores. ¿No están proclamando que la otra vida es mejor?. Y a su hija, que tiene las mejillas llenas de lágrimas, le dice: -Si vas a llorar, andáte, porque esto no es tan grave como vos suponés; vos te vas a quedar en este mundo y yo ya no tengo más problemas. Mucho tiempo más tarde, Susana Valle, su hija, recordará otros detalles. Estaba sentada en las rodillas del general, con sus manos entrelazadas y, a pesar de que ella no fumaba en su presencia, su padre le pidió un cigarrillo. -También recuerdo la temperatura de sus manos: no era ni fría ni caliente; estaba absolutamente normal. Papá estaba convencido de lo que iba a hacer. Un oficial dijo: -Ya es hora. Valle se quitó el anillo que llevaba y lo colocó amorosamente en manos de la muchacha. También le entregó algunas cartas: una dirigida a Aramburu, otra para el pueblo argentino y otra -para abuela, mamá y para mí. Le dio un abrazo, la besó y, aún más tranquilo que antes, se fue a paso firme por un largo pasillo después de hacer un despreocupado ademán de despedida. Sus custodios, en cambio, marchaban en forma vacilante, con las rodillas a punto de doblarse. -Uno de los soldaditos salió de la fila y se me prendió llorando: «Te juro que yo no lo mato». A ese chico lo tuvieron que retirar con un ataque de nervios, relata Susana. -Después, me fui. Ellos lo fusilaron, yo me lo llevé en el corazón. Al día siguiente, un lacónico comunicado oficial informó: -Fue ejecutado el ex general Juan José Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado.>> (1)

La historia nos deja cicatrices como para defender la memoria. Memoria creadora de pueblo, que nuestro Intendente parece no tener. Jamás lo vi antes de que lo impusieran como Jefe de Gobierno, en un trabajo militante. Después, una vez que asumió, sus asesores le tiran datos sueltos como para que no quede mal parado en sus discursos. Me gustaría saber qué opinión tiene sobre la última dictadura o sobre la “Revolución Libertadora” y que la expusiera públicamente (en estos temas no se puede ser tibio). Me gustaría saber si al vender medicina, ya pensaba solo en los síntomas de una sociedad enferma y en el negocio que supone mantener la endemia crónica de una apóxia cerebral. No se puede vivir actuando sobre la coyuntura, sin una dirección de gobierno. Solucionar las causas de los problemas son el remedio definitivo para una verdadera reparación en términos de dignidad que merecemos todos. La farmacia es lo urgente, lo cual no significa que el mayor esfuerzo no lo tengamos que poner en lo importante. Hoy necesitamos posicionarnos con hechos, desde la historia. Un tema importante sería que supiera quiénes promovieron esta San Nicolás de las necesidades y del no me acuerdo. Probablemente el señor Intendente, en aquellos que lo inventaron político, encuentre la respuesta...o la causa...
(1) Roberto Bardini - LA PATRIA FUSILADA – Bambú Press - 2004
Juanchi Galeano- 10 de junio de 2004
“Aquí tienen ustedes los prisioneros que yo les he tomado,
ellos dirán si los he tratado bien,
ya ven que ni siquiera les falta un botón del uniforme.
Y bien, ¿Dónde están los míos? ¿Porqué no me responden?
¡Qué! ¿Será cierto lo que se me ha dicho?
¿Será verdad que todos han sido fusilados?
¿Cómo es, entonces, que yo soy el bandido, el salteador,
y ustedes los hombres de orden y de principios?”
General Ángel Vicente Peñaloza “Chacho” (1)
Una noche oscura de silencio cubre nuestras mentes de ciudadanos nicoleños, respecto del terrorismo de Estado ejercido durante la última dictadura militar. Los artículos 18 y 23 de la Constitución Nacional (2), no solamente señalan la criminalidad y la aberración de las acciones militares “oficiales”, contra el delito de sedición que ellos mismos ejercieron durante las acciones que los llevaran, subversivamente al gobierno de la Nación, el 24 de marzo de 1976; con el objetivo de implementar la política económica neoliberal vigente por la fuerza de las armas, sino que no dejan duda de que los hombres que venían, mesianicamente, a imponer el orden, son los únicos responsables de haber violado las leyes. Ellos desde el control del Estado, debieron sembrar la civilización, que se rige solo con leyes; y solo aplicaron el salvajismo de hacer desaparecer forzadamente, previos tormentos, a treinta mil ciudadanos. No hubo una guerra. Hubo una cacería. Los militares terroristas (no todos los militares, por favor, no me olvido del CEMIDA – Centro de Militares para la Democracia Argentina -), eran gobierno, y toda acción que se ejerza desde allí, debe hacerse en el marco de la Ley.
Escucho esta conversación en un bar de la peatonal:
.- Saben que pasé por un consultorio y, ojeando la revista Infinitamente (3), la que salió cuando se cumplieron 20 años de lo de la Virgen, Carlos Sofía reproduce un reportaje que le hacen a Facundo Urteaga en Página 12. Y dice que todavía no saben dónde sepultaron a Benito. Ya hace más de 20 años loco, que se dejen de joder...
.- Uuuh, bolche, no empieces con eso. Yo fui a una convención de Derechos Humanos que organizó la Iglesia, y los Derechos Humanos son solo para un bando. ¿Y los militares que murieron?
.- Bueno, que yo sepa, todos saben dónde están enterrados. No hay milicos desaparecidos, loco.
Un tercero, agrega: .- Pero los que mataron los militares, estaban todos en la joda, eh.
Salta, entonces, un cuarto: .- Pará, pará... a ustedes les consta que no soy zurdo... y el buen pasar que tengo, lo hice estudiando, con la ayuda de mi viejo que laburaba en SOMISA... pero durante el gobierno militar hicieron cualquiera, loco... violaron mujeres, mataron niños, torturaron monjas...vamos, muchachos... los militares se re fueron al carajo...
Me levanto y sus voces me siguen hasta una distancia que no puedo precisar. Y me quedo pensando. Hasta cuándo seguiremos discutiendo lo indiscutible. El padre cura Juan Domingo Pisoni “Mingo”, a quien ordenara sacerdote ministerial, Monseñor Laguna, decía en una entrevista hace algunos años en LT24, que el Obispo Ponce de León había fallecido como consecuencia de un accidente. Y es la opinión que sostiene actualmente, la Curia local. En el capitulo 2, del Nunca Mas (4) (Informe de la CONADEP-Comisión Nacional sobre la desaparición de personas) se narra lo que la Justicia pudo averiguar sobre el caso del Obispo de San Nicolás, que tiempo antes había concurrido al velatorio de otro Obispo asesinado: Monseñor Enrique Angelelli. Después de haber asistido al entierro, habría dicho Ponce en una reunión: “Ahora me toca a mi”
El aire se me corta, respiro profundamente, recuerdo la “Carta abierta a la junta militar”(5) que escribiera Rodolfo Walsh y entregara a todos los medios argentinos que nunca la publicaron, a un año del golpe y un día antes de su desaparición, y me da fuerzas para seguir escribiendo. Es tanto el miedo en algunos y la negligencia supina en otros, que los nicoleños no sabemos, dónde están los centros clandestinos de detención de entonces, ni la cantidad de desaparecidos que hubo en nuestra ciudad. Eso hace que la herida social sea incurable. No se nos puede negar, impunemente la verdad. La memoria no produce rencor, ni la desmemoria, la reconciliación con la historia.
Me da vueltas la cabeza. No puedo entender tanta muerte, tanta tortura.

Transcribo parte las declaraciones que la periodista de Radio Continental en ese entonces, Magdalena Ruiz Guiñazú(6), galardonada con el Premio a la Valentía en el Periodismo 2003, de la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios de Comunicación, de Estados Unidos, hiciera durante el Juicio a las Juntas :
“Dr. Arslanian: ¿Cómo funcionaba la CONADEP?
R.Guiñazú: Fuimos nombrados por el presidente...comenzamos a reunirnos con mucha frecuencia, y dado el gigantesco caudal de denuncias que recibimos, se instrumentaron varias secretarías...en un primer momento, el Ministerio del Interior nos suministró personal, pero que hubo de ser reemplazado porque no podían aguantar el impacto de lo que allí se estaba relatando; en fin esas señoras se desmayaban y, por supuesto, siempre cuidamos que los testimoniantes tuvieran todo el tiempo necesario para ser escuchados.
Dr. Prats Cardona: Si conoce que alguien inocente haya sido perseguido en la lucha antisubversiva...
R.Guiñazú: Yo creo que me expreso muy mal o muy confusa al haber relatado por ejemplo el caso de Eduardo Frías al cual se lo volvió a su casa con disculpas y además me permito hacer otra mención de los niños desparecidos, para no hablar de tanta gente a la cual mandaron con disculpas a su casa después de haberla torturado, esos 172 chicos que desaparecieron... ¿eran terroristas?
Dr.Buero: Si considera que la denominación “desaparecidos” corresponde a fallecidos...
R.Guiñazú: desgraciadamente la Argentina es la que ha inaugurado la palabra “desaparecidos” en el mundo... Lo que le puedo decir, es que, lamentablemente, no encontramos a nadie con vida... a pesar de todas las investigaciones...” (7)
Retomo la avenida de la vida. Me cobijo en los pañuelos blancos, como la Azucena, de Taty Almeida, Margarita Peralta y Pepa Noia; Madres de plaza de Mayo, que una tarde de 1998 estuvieron, milagrosamente, junto a Jesús Eucaristía, en mi casa.
No me queda otra cosa que el silencio...
(1) “Vida del Chacho y otros escritos en prosa”. José Hernández. Edit. Centro Editor de América Latina, 1967.
(2) “Constitución de la Nación Argentina”. Edit. Kapelusz, 1998.
(3) Revista “Infinitamente” año 8 Nº 66 – 2003.
(4) “NUNCA MAS” Edit. EUDEBA, 1884.
(5) “Operación masacre”. Rodolfo Walshs, La Bliblioteca Argentina, serie Clásicos (Diario Clarín)Pag.177 . Año 2001.
(6) Magdalena Ruiz Guiñazú, que recibió el Premio a la Valentía en el Periodismo en la categoría de Logros de Vida 2003, en los estados Unidos, es una reconocida periodista argentina. Tiene una carrera de 50 años, marcada por su compromiso con la libertad de información y la defensa de los derechos humanos.
Magdalena es columnista del diario La Nación de Buenos Aires, editora y productora de programas de televisión y cable. Ha recibido en ocho oportunidades el Premio Martín Fierro, el máximo galardón del periodismo argentino. En 1994 recibió el Martín Fierro de Oro, premio de la Asociación de Periodistas de la Televisión y Radiofonía Argentina (APTRA), por su trayectoria profesional. Actualmente, conduce, en Radio Mitre de Buenos Aires, el programa “Magdalena tempranísimo”,de gran audiencia. En 1994, el gobierno de Francia le otorgó la Legión de Honor por su defensa de los derechos humanos y de la libertad de prensa. En 1996, cuando era dirigente de la Asociación Periodistas, Magdalena recibió varias amenazas, en medio de una escalada de actos de hostigamiento a la prensa independiente.
(7) “El Juicio que cambió al País” Volumen 2, pag.8. Editorial Perfil. Año 1995.
Juanchi Galeano, 24 de marzo de 2012.-
“...si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos, sin destruir la tiranía.”
“En tan críticas circunstancias todo ciudadano está obligado a comunicar sus luces y sus conocimientos; y el soldado que opone su pecho a las balas de los enemigos exteriores, no hace mayor servicio que el sabio que abandona su retiro y ataca con frente serena la ambición, la ignorancia, el egoísmo y demás pasiones, enemigos interiores del Estado, y tanto más terribles, cuanto ejercen una guerra oculta y logran frecuentemente de sus rivales una venganza segura.”
“La política tiene como objetivo hacer feliz al pueblo” (Mariano Moreno)
Qué bien nacido o bien nacida no va a estar de acuerdo con semejante programa, extractado y traducido en palabras, del prócer revolucionario Mariano Moreno.
El problema es el contenido subjetivo que cada uno, cada una, le da a las palabras.

A mí me pareció, en algún tiempo, hasta hace muy poco, poder sintetizar éstos y otros muchos conceptos de estadistas y politólogos nacionales y populares, en un solo concepto: “Amor organizado”, “Amor estructural”, “Macro amor”.
Ahí nomás empezó mi problema para comunicarme con el resto de la gente de la cual formo parte por elección o circunstancias.
Cuando desperté en conciencia y observé a mí alrededor, comencé a preguntar a mis prójimos y prójimas qué era el amor. Para algunos y algunas no existe; para otros y otras es pura ab-negación hasta la muerte, pasando por la renuncia a todo gozo y placeres personales, sacrificando la vida por los demás; para otros y otras, el sexo; y dentro del sexo, para algunos y algunas es la monogamia y la fidelidad; para otros y otras, es el matrimonio o pareja “espiritual”, solamente dialogado por un lado, y el sexo crudo por fuera de ese contrato. Esto en todas las clases sociales.
En la clase alta, en personas con alto cociente intelectual, y en la clase media con la misma característica, en muchos y muchas lo “natural” es el poliamor por un lado o “el” estilo de vida que comparte e intercambia parejas por el otro.
En cada uno de los conceptos (monógamos y polígamos) está la llave como signo o señal del amor. Y tienen en común que cada uno vive en su casa particular de la cual son dueños y la llaman su PROPIEDAD PRIVADA; y la defienden como tal hasta la muerte o la aseguran por un capital similar al que van a perder si se la expropian o roban.
Todo esto, descontando que las personas estemos sanos y sanas y felices, sin enfermedades ni obstáculos como la discapacidad permanente o transitoria, la niñez y la vejez; porque estas personas expulsadas de la mesa del consumo rentable no son productivas para el sistema capitalista vigente. Los niños y niñas son una carga porque todavía no producen plata (más bien erogaciones) y los viejos y las viejas son dejados de lado porque ya han dejado de hacerlo. Ni qué hablar de la mayoría de los discapacitados.
Sacando, entonces, las discapacitados, las discapacitadas, los "perdedores" y "perdedoras", los no "exitosos” y las no “exitosas”, los niños y niñas, los viejos y viejas, los gordos y las gordas, los feos y las feas; por un lado está la propuesta del capitalismo salvaje, con la desvergüenza que anula las diferencias. La vergüenza (el pudor, no la estúpida “culpa” o el “qué dirán”) en lo social, es como la fiebre en lo personal. Señal de que algo no anda bien en el organismo. Si perdemos la fiebre no sabríamos si estamos con infección y moriríamos porque no habría síntomas que anunciaran una infección. Así mismo en lo social, la vergüenza es la guardiana de la reserva del espacio íntimo que necesita cada ser humano para ser él mismo, ella misma en su esencial santuario de la última soledad del ser que nos hace únicos, irrepetibles e invaluables monetariamente. Sin vergüenza se borra al otro, a la otra, como diferente; se produce la fusión simbiótica y la confusión babilónica.
Por la omnipotencia del conocimiento intelectual iluminista (“cogito ergo sum”- “pienso luego existo”) y la pretensión de alcanzar el cielo sin males en el Universo de los errores y los morbos, se produjo la Globalización, la Gran Babel del milenio presente.
La no diferenciación de los usos y costumbres regionales y personales. La indiferencia de la conciencia.
Hoy es el tiempo del mercado puro, que convierte todo en mercancía y en donde gana el más fuerte, el que más capital tiene. El mercado es pura competencia; y sus hijas, la oferta y la demanda, fueron apropiadas y modificadas por la fuerza en sus identidades originales para transformarlas en asociación ilícita. La oferta, genéticamente modificada, induce la demanda innecesaria, mediante el monopolio discursivo del dios Mercado y su representante social, Míster Márquetin, a la medida de los bolsillos sin fondo del Fondo Monetario ¿Inter-nacional? y del Banco Mundial en los multimedios en manos de los poderosos del planeta.
¿Cuántas parejas compiten hoy? ¿Cuántas naciones compiten hoy? ¿Cuántas corporaciones aniquilan a los estados nacionales hoy por pura competencia y avaricia?
Los que imponen qué es “natural” y “antinatural” serán los más “inteligentes” que manejarán sus teorías de la naturaleza, desoyendo o desmirando la evolución y los sentimientos.
Ninguno ni ninguna de estos seres “naturales” o “antinaturales” viven en casas comunitarias sin habitaciones divisorias y sin llaves ni celulares, ni plasmas, ni frízer; no respetan la elección libre del o de la diferente. Pero hablan de lo “natural” en el sexo, involucrándonos a todos y todas. Los que no pensamos así, somos reprimidos y reprimidas. O degenerados y degeneradas. Depende de dónde venga el juicio de valor.
Hoy, las señoras y señores formadores de neoculturas retrospectivas, dicen que no solo nacieron para procrear y que son independientes en cuanto a proveerse la comida y sus ropas. Los machos no salen a arriesgar sus vidas, cazando animales peligrosos, según el grado de testosterona en su sangre. Es más, se promueve, desde esos niveles el control de la natalidad y la “igualdad” de los sexos.
Por otro lado está la propuesta del comunismo sexual que evita la contingencia emocional entre los sexos en lo personal. Y en lo político evita la autodeterminación de los pueblos mediante la burocracia estatal omnipresente, como representante ilegítimo del pueblo, que hoy por hoy son todos plurinacionales y pluriculturales.
En suma. Control, desde la supuesta libertad, que se materializa con la presencia del “dueño”, de la “dueña” del afecto del otro o de la otra durante el acto sexual del adueñado, de la adueñada.
Dice al respecto y en lo personal-sexual Silvia Ons :“Ejercitar así una sexualidad sin consecuencias, refrenar –aunque parezca lo contrario– lo incontrolable del cuerpo del otro. Domesticar el goce, confinarlo al grupo, impedir que pueda surgir su carácter errante, nómade en fin, no encarcelado en ninguna comunidad de goce.”
En ambas situaciones, capitalismo y comunismo sexual aristocráticos, como en el matrimonio o pareja institucionalizados, monogámicos e infieles, que separan el sexo del sentimiento, hay un no compromiso integral en la relación y en la corporalidad con la historia personal y colectiva.
Entonces el tema es la hipocresía en todos los estilos de vida (creaciones culturales) inventadas por las aristocracias del “saber”. Desde las organizaciones comunitarias primitivas hasta la organización de los Estados hasta el presente; y no serían ni son un problema en la coexistencia. De hecho existen e interactúan.
El tema es la descalificación recíproca de los “estilos” de vida. Y la falta de compromiso de la persona individual para con ella misma y para con su costado social necesariamente solidario. La solidaridad es siempre en defensa propia. No podemos ser individuos puros ni socialidad pura. Necesitamos ambos espacios. Cada espacio en su tiempo. Tiempo y espacio hacen la historia.
¿Podremos, para concluir esta reflexión, consensuar el contenido de las palabras: amor, política, especulación, democracia, ilustración, terrorismo, trabajo, descanso, dignidad, vulgarización, derechos, conocimiento, valores, poder (sustantivo y verbo), deber, ilusión, antiguo, nuevo, natural, duda, certeza, tiranía, obligación, comunicación, soldado, sabio, servicio, ambición, ideales, ignorancia, egoísmo, enemigo, Estado, guerra, paz, enfermedad, vida, muerte?

Creo que la tercera etapa del kirchnerismo es tiempo de silencio, recogimiento, contemplación y búsqueda de consensos en el concepto, para salir de esta Neo-Babel de islas entre medios de comunicación, incomunicadas entre sí, que es el neoliberalismo, que todo lo justifica en pos de anular las diferencias personales y colectivas.
El tema es cada uno, cada una. Qué aportamos cada uno, cada una, personalmente, sin involucrar compulsiva y obligatoriamente al otro, a la otra. Somos nosotros y nosotras quienes debemos cambiar, si es necesario, sin mirar qué hace el otro o la otra. Y darnos. Darnos nosotros y nosotras.
O subordinamos lo financiero (las corporaciones economicistas) a las necesidades básicas del ser humano (vivienda, trabajo, estudio, descanso, disfrutes, alegrías, tristezas y afectos) o lo financiero nos subyuga a nosotros y nosotras transformándonos en seres vacíos y deprimidos.
Si antes fue el tiempo de la violencia y somos hijos de esa violencia, la nieta amada de la violencia debe ser la paz y el respeto a la diversidad ambiental y cultural para que en nuestro mundo quepan muchos mundos. No todos; el de la violencia y el de la imposición ya no tienen cabida.
Entonces que ninguno invada al otro en lo personal ni en lo colectivo, sino que lo complemente y lo complete.
Difícil, pero no imposible…
Dijo alguna vez Somerset Maugham: “La verdadera tragedia no será que los hombres perezcan, sino que dejen de amarse”.
El tema es ponernos de acuerdo en qué carajo queremos decir cuando decimos amor…Por lo menos…
Juanchi Galeano, domingo 12 de febrero de 2012
.
.
Tan inesperado fue el adviento, el advenimiento del kirchnerismo que no nos dimos cuenta que la democracia no se instaló allá en 1984 sino en el 2003.
El estáblishment nos hizo creer durante toda la historia que democracia era la alternancia entre dos modelos y eso siempre hubo en nuestra lastimada historia. Y la alternancia fue guerra fratricida. Unitarios y federales. Rojos y azules. Nos ponían el color de la opinión de otros.
Hoy nosotros somos artífices de un gran Frente inclusivo para la Victoria, que no excluye a nadie. El que no quiera estar será que añora los tiempos de la muerte entre compatriotas.
En la actual administración de este gobierno se llamó a los mejores, sin pedirles que renieguen de su identidad partidaria. A los mejores representantes del pueblo trabajador.
Ese es el núcleo del problema de nuestra historia (la alternancia entre dos opuestos) y por eso algún@s no quieren que se toque la historia de la oligarquía haragana. Tenemos un país generoso en materia prima y recursos humanos con disponibilidad vocacional.
En el concierto desafinado de la historia del planeta hay solamente dos formas de vivir con matices en ambas. Una es en guerra e invadiendo países. La otra es en paz y creciendo mirando cómo el hermano, el compatriota, también progresa no solo económicamente sino integralmente como persona que trabaja, que construye lo que ocupamos y nos hace más felices. Eso es la era K. No importa si una sola persona permanece en el gobierno 100 años de soledad de poder, desde el pueblo.
Lo importante no es la alternancia de administraciones, sino el modelo inclusivo. ¿Quién tiene la verdad de la democracia? ¿Quién sabe lo que es? Hay que hacerla a nuestro talle. Medirnos colectivamente la que mejor nos queda. La democracia de los holgazanes o la democracia de los trabajadores y trabajadoras. Esa es la tarea hoy. Mirarnos pero no el ombligo. Mirarnos y ver en quiénes nos reconocemos. Si en las caras de Biolacati y Grondona o en la de los millones de trabajadores y trabajadoras que se rompen la vida para que nuestros hijos estudien y dominen la técnica para ponerla al servicio de tod@s.
No son tan importantes las noticias. Eso era absolutamente necesario durante el neoliberalismo para enterarnos si hoy comíamos o podíamos sacar nuestra plata ahorrada de los bancos.
Hoy es tiempo de silencio, de reflexión y militancia para que este modelo siga creciendo hasta que quepamos tod@s comod@s y sin pereza. Hay un contexto latinoamericano y caribeño que nos acompaña con la memoria de la sangre de nuestros mártires ninguneados por la historia de los Mitre. Hoy es tiempo de unir los colores de nuestra opinión, dejar de lado las mezquindades personales y pensarnos colectivo humano. Pensarnos patria y escarapela celeste y blanca. Armarnos y amarnos de conciencia y salir a enfrentarnos con los mercaderes de la muerte.
No sirve de nada burlarnos de Cobos. Sirve formarnos como Néstor, como Cristina, como Palacios, como Irigoyen, como Lisandro de la torre, como Tosco, como nosotr@s mism@s para aportar lo nuevo a la integración popular.
No es Cristina la que asume el sábado. Somos los millones de argentinos y argentinas que asumimos nuevamente. Que no sea solo por cuatro años solamente, porque seremos un pueblo de frustrados.
(La pintura que ilustra esta reflexión se llama La pereza y el trabajo y es de Aurelio Arteta. Aceite sobre lienzo.-)
Estamos en un tiempo en que el planeta cruje y se mueve el tablero geopolítico, favoreciendo el sur de América empobrecida, de América Cenicienta. Parecería ser que el gran boomerang expoliador de las potencias guerreras, lanzado allá en el siglo XV, les está devolviendo su violencia ilimitada. Ajuste es la palabrita con que nos ataron las manos y los pies sur continentales.

Seguridad jurídica, precarización laboral, blindaje, privatización, eficiencia, inutilidad estatal, futuro robótico, seriedad, inclusión en el “mundo”. Todo un andamiaje gramatical armado en la Reales Academias de la mordaza del Lenguaje popular, que se distribuye a los mercenarios de la palabra en los grandes medios audiovisuales oligopólicos; y monopólicos en su discurso de la historia.
Esos medios no son de comunicación. Emiten nomás; y nos dejan como meros receptores de la basura desanimante del imperialismo guerrero, pegador, ninguneador de las mujeres y los hombres de trabajo.
“América para los americanos” proclamaba Monrroe el siglo pasado. Y dejábamos de ser colonia europea para ser colonia yanqui.
Pero hubo resistencia de nuestros pueblos desde el inicio de la conquista. Rebeliones indígenas y criollas se alzaron permanentemente en todos los lugares de América Latina y del Caribe.
Un estadista, mestizo y latinoamericano. Militar y ciudadano. Nacional y popular. Un estadista argentino, despertó en el siglo XX la conciencia masiva de su pueblo y vio este presente mucho antes de morirse. Juan Domingo Perón se llamó ese estadista. “El año 2000 nos encontrará unidos o dominados”, profetizó. Nos guste o no nos guste, ese estadista hizo conocer al pueblo trabajador el estado de bienestar y nunca más la historia volverá a ser igual.
Hoy la Comunidad de Estados Latino Americanos y del Caribe (CELAC) se erige como un protagonista más en esta polarización del poder que tironea de sur a norte y de este a oeste, desde que estalló la globalización en la mano de los banqueros y volvieron al protagonismo los estados nacionales.
China saluda su nacimiento. El gigante asiático nos respalda con su sabiduría marcial de milenios. El poder no es inocencia. El amor es violento también. Saludemos las espadas de Bolívar y San Martín y los fusiles de Sandino y Ho Chi Min en un Che amigable al servicio de la felicidad de los pueblos postergados.
Nuestros presidentes necesitan CONCIENCIA de nosotros, sus pueblos.
Dejemos en la muerte espiritual a los pequeños burgueses que son porque portan marcas multinacionales en sus cuerpos. Que son por su automóvil de lata y no por su ser persona.
Vamos, los que estemos despiertos, a recuperar los cien años de soledad que cantara “Gabo” Márquez en su novela realista y mágica.
Vamos a recuperar las miradas en otras miradas, los abrazos y los afectos en nuestros brazos hacedores de dignidades.
Eso es militancia hoy y no pelearse por una concejalía.
Nos va la vida en esto. Seamos serios y responsables.
O elegimos la vida y el amor; o la muerte y el odio de los cuales nos quejamos todos los días.
Unos mates y a pensarlo…
Desde que comenzó el caso Tomás, como en tantos otros casos, el tema que invade las redes sociales es ese. La realidad es ese caso. La madre es un putita afirman algunos y algunas. Debió haber previsto a quién mete en su casa dicen otros, otras, señalando con el dedo acusador a la madre que acaba de perder a su hijito en manos de su pareja. Esos pobres análisis denotan una miopía crítica de la vida que me sorprende.
¿Tanto nos atonta el progreso y la televisión? Pareciera que todo depende de un acto voluntario o voluntarista individual, para que los niños no sufran o mueran. No se toma conciencia que somos parte de un entramado social planetario complejo y que, a diferencia de los animalitos, tenemos razón, inteligencia y eso nos hace INFERIORES y más vulnerables que cualquier otra especie.
Los animalitos tienen una ley interna que les marca su “moral”, su conducta. Nosotros necesitamos cánones, leyes de convivencia. Una ley estructurada que haga más justa nuestra convivencia.
Vivimos en la superficie de la noticias al vaivén de lo que las corporaciones noticiosas nos sirven de alimentación basura en nuestras mentes (basurales, volquetes de desánimos y de miedos) que comienzan a acusar al más débil. Las personas, en vez de cuidarnos las unas a las otras, nos cuidamos las unas de las otras.
¿Qué une la historia que se narra en el cuento de Elsa Bornemann y la de Tomás y miles, millones que ocurren en el día a día? Que necesariamente nosotros, los humanos somos, debemos serlo, un animal político. Debemos organizar, estructurar nuestras vidas en un sistema ideado por nosotros mismos que no sea de muerte y negocios con la muerte.
Somos animales políticos y nos debemos la tarea de empezar el día y terminarlo, militando, reflexionando sobre qué podemos hacer para que haya menos muertes y evitarlas. Si logramos eso, Dios o quién sea. La Madre Naturaleza no habrá confiado en vano en nosotros. No importa dónde. Sea donde sea. En la escuela, en la iglesia, en la fábrica, en la oficina, donde sea.
6 de agosto de 1945. Cae una bomba silenciosa y se alza como un hongo enorme y destructivo en la ciudad de Hiroshima. Mueren sin culpa ni responsabilidad alguna, medio millón de personas. No fue la naturaleza. Fueron militares humanos mandados por civiles humanos.
Para terminar la guerra dijeron los yanquis. Apagar el fuego con nafta fue la receta del Mercado de la Muerte.
Y las vidas y las voluntades individuales que soñaban amor, quedaron truncadas a pesar de eso. Del amor individual.
¿Qué responsabilidad tuvieron ese medio millón de personas para morir porque unos locos mandaran apretar un botón y experimentaran la bomba atómica sobre ciudadanos inocentes?
¿A qué hombres asesinos que mataron tantos niños y niñas inocentes dejaron entrar en cada casa de esa cuidad las adúlteras mujeres? ¿Era esa la cuestión?
Nos queda todavía apelar al amor colectivo. Al amor organizado. Pero para eso no tenemos que agitar con la pena de muerte. Hay que movilizarse por la vida y por una justicia que encarcele a los asesinos y a los genocidas.
Luchar para que los países poderosos sean estados soberanos que no se dejen dominar por holdings empresariales que se alzan en corporaciones como el gran dragón del Apocalipsis o como la gran Serpiente de Silvio Rodríguez que no se cansa de engullir pueblos y personas.
Es deber de la política, de nuestra acción política, someter esas corporaciones al Derecho.
Construir un mundo en Estado de Derecho es nuestro desafío del siglo 21 para que no haya más casos Tomás ni sigan habiendo Hiroshimas.
Y eso se hace con la acción política.
Juanchi Galeano, 18 de noviembre de 2011_21:38 Hs.
Gracia a Claudia Acosta por acercarme el cuento.
Cuento: http://www.emudesc.net/foros/literatura/65681-mil-grullas-elsa-bornemann.html
Por Juanchi Galeano_22/08/2011
“Felicidad no exijo. No clamo por ternuras.
¿Cómo podría ofenderte con caricias groseras?
Cual un pintor tan sólo te miro tras las rejas
donde tú arrancas flores, y te quiero.” (Alexander Blok)
Patovicas de la moral
La primavera empieza a extender sus alfombras vegetales y las hormonas nos invitan a todos y todas al gran evento del encuentro y del amor.
Sin embargo no es tan fácil acceder a ellas. En cada punta de cada alfombra hay patovicas selectivos. Una sola moral, nacida de las iglesias oficiales, de los ejércitos y de las corporaciones globales, impide la pluralidad multicolor de la primavera expresiva.
En una punta un cura, en otra un pastor, en otra un helder, en otra un rabino, en otra un imán islámico, en otra un soldado de alguna multinacional; cada uno con su sagrada escritura del impedimento.
En todas las entradas al banquete de la libertad, un plasma hipnótico calidoscópico que anuncia apocalipsis de desesperanzas y paraliza. Mete miedo del / de la que tengo al lado…
Es necesario elevarse por sobre esos obstáculos, mediante la acción política que es la hacedora del discurso inclusivo, del contrapoder, aunque es necesario que incluya poder para ponerlo al servicio de los pueblos y las personas. La política es el poder al servicio de la gente; es la herramienta de la articulación popular que va a hacer posible un país, un continente, un mundo, capaz de incluir todas las morales, todos los discursos inclusivos que existan y que pueden convivir sin violencias. Es materia de la política crear un mundo donde quepan todos los mundos posibles, sin que ningún mundo excluya al otro, sino que lo respete. La política llegó a la Argentina en el 2003 y para quedarse, de la mano de un Pingüino bizco y desaliñado y montada en una Yegua indomable...

Tiranías y dioses
El tiempo es tirano, se dice… ¿Cómo puede ser tirano el tiempo si fue creado por la humanidad y no tiene vida en sí mismo? Sin embargo hay que “matar” el tiempo también dicen… ¿Qué es matar el tiempo? Ocuparlo en ser felices sería…Pero ¿quién es feliz conviviendo con un muerto?…
En todo caso, parte de la humanidad es tirana y nos somete al tiempo; nos pone al tiempo como un gran dios que nos ordena la vida. ¡Cuidado con el tiempo! Nos dicen. El tiempo vale oro… y perdemos la vida buscando oro (somos neo buscadores de oro), y la vida se queda vacía de sonrisas que es el gran tesoro real escondido en nuestros corazones.
Yo no creo en dios porque es injusto, dice un adorador del dios Crono (tiempo). Crono cortó a su padre, Urano (el cielo), sus genitales. De ahí el dividir el tiempo se le atribuye al cronómetro. Los portadores de relojes cronogramados, dueños, por eso, del tener y del poder sobre los/las demás, le aplica su propia moral a su dios inventado. Queremos libertad, necesitamos ser libres, dicen por otro lado. Dios Vivo, desde abajo (porque Dios Vivo –dioses- vuela bajo) los mira sonriendo con impotencia voluntaria para no intervenir directamente en la historia; porque la fe no consiste en creer el Él, sino en creer que Él cree en nuestras capacidades vivas heredadas de Él, de hacer sociedades plurales, inclusivas, multicreenciales y convivientes la una con la otra...

Riquezas
El pobre quiere ser rico y le teme a ese rico por si éste se da cuenta; el rico le teme al pobre porque teme que le robe su riqueza. El pobre se encierra por temor a que otro pobre le robe lo que guarda para parecerse al rico; el rico se encierra para que el pobre u otro rico no le robe sus privilegios. El medio pelo se encierra apuntando su dedo, sus argumentos y su escopeta hacia los pobres porque tiene miedo de caer también él en la pobreza. La vida, sin reja alguna, espera sola afuera. Nadie quiere jugar con la vida a la aventura del abrazo y los te quieros, donde sobra de todo y para todos y todas.
Femicidios
Juan Héctor Pared, un reconocido técnico radiólogo industrial, mató a su esposa (Mónica) de seis balazos en la cabeza porque chateaba, supuestamente, con un amante…Así dicen los diarios del último femicidio conocido, reportado en Buenos Aires hasta el momento.
La mujer, en los últimos decenios, tomó un rol protagónico en la vida cotidiana. Empezó a sacudirse el polvo opresor de la legislación y el lenguaje machista y vio que era bueno no ser costilla del macho. De hecho, viene siendo, desde hace milenios, soporte, base, sustento, corazón, cabeza, ordenamiento, obsecuencia, obediencia, virgen, madre, para el macho. Llegó la buena y bendita hora de la puta. La mujer también tiene, macho, derecho al uso y al gozo de su cuerpo. Tiene derecho a no quererte más, y tiene derecho a irse con otro/otra.
Habría que aclarar que es una desafortunada metáfora la canción “Mi propiedad privada” de Scarlett Linares y que hiciera famosa Rosamel Araya y últimamente Soledad Pastorutti. ¿Cómo puede ser propiedad privada un ser humano de otro? La mujer dijo ¡basta! Y comenzó a transitar un camino que no tiene retorno. El de la liberación. Nos queda aprender que cuando una hembra dicen basta es basta y que cuando dicen no es ¡NO! Aunque vaya vestida con minifaldas y medias caladas con portaligas. Aunque vaya desnuda. La ropa es cultura impuesta. ¿El macho anda provocando cuando anda el pantaloncitos cortos y con el torso desnudo?
Que la ley y el lenguaje subvertidos, las ayude y las proteja y les de la misma dignidad que tiene el macho. Así nacerá (ya está naciendo) la hora del compañerismo y el complemento que debió haber sido desde el principio entre la hembra y el macho. No hay fuego ni balas que atrasen este tiempo…
*Requecho: (pop.) Sobrante. (La palabra requecho no pertenece al español peninsular. Es una palabra usada en Argentina como regionalismo y en Paraguay. No está registrada en ningún diccionario del español estándar.)


